Líderes progresistas sellan una alianza en España con alusiones a Trump y críticas a la presión sobre Cuba
- Tendencia Capital

- 18 abr
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La IV reunión “En defensa de la democracia” se llevó a cabo este sábado en Barcelona, España, con la presencia de jefes de Estado y líderes políticos progresistas de América Latina y diversas partes del mundo, entre ellos Pedro Sánchez, presidente del Gobierno español; Claudia Sheinbaum, presidenta de México; Luiz Inácio Lula da Silva, presidente de Brasil; Gustavo Petro, presidente de Colombia; Yamandú Orsi, presidente de Uruguay; y Gabriel Boric, expresidente de Chile.
Esta cumbre progresista —cuyos líderes presentes tienen como punto en común las tensiones con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump— puso sobre la mesa de diálogo temas más allá de la defensa de la democracia: desde críticas contra el actuar de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) hasta la compleja situación que vive Cuba en medio del embargo económico y energético impuesto por EE.UU.
La reunión llega como una “altertantiva” política, como describió Petro, ante el avance de la derecha el el mundo. Y aunque hubo pocas menciones directas a Trump, las alusiones al presidente de EE.UU. marcaron un punto en común entre los participantes.
Críticas contra la ONU
En su participación durante la cumbre, Lula da Silva fue uno de los mayores críticos de la ONU.
“La ONU no puede permanecer en silencio y ver lo que está pasando en el mundo”, dijo el presidente de Brasil.
Poco después, Lula da Silva aseguró que la ONU ya no representa el objetivo para el que fue creada, al tiempo que lamentó que los países miembros del Consejo de Seguridad tomen decisiones “unilaterales” sin la intervención de otras naciones.
El Consejo de Seguridad de la ONU, en funcionamiento desde 1946, es uno de los seis órganos clave de la organización, encargado del “mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales”. Tiene 15 países miembro: cinco son permanentes (China, Francia, Rusia, Reino Unido y Estados Unidos) y 10 no permanentes (estos últimos son elegidos por la Asamblea General y ocupan un asiento en el Consejo por un periodo de dos años). Para que cualquier resolución o decisión sea aprobada, debe recibir nueve votos a favor de los 15 países miembros del Consejo. Ahora bien, los cinco miembros permanentes tienen un poder denominado ‘derecho al veto’: si al menos uno de estos países decide ejercer su derecho al veto en alguna resolución o decisión, no podrá ser aprobada por el Consejo.
“Si no discutimos eso (el proceder del Consejo de Seguridad), nada va a cambiar. La tendencia es que empeore”, agregó el mandatario brasileño.
Lula da Silva señaló que “la ONU es un instrumento muy valioso si funciona bien”, pero alertó que tanto el extremismo como la falta de respeto a la Carta de las Naciones Unidas y a la armonía entre los países “es muy peligroso”.
Por su parte, Sánchez dijo que se necesitan cambios en las Naciones Unidas y realizó una propuesta simbólica de carácter político: que la ONU sea liderada por una mujer cuando el mandato de António Guterres como secretario general llegue a su fin. Nunca en la historia de las Naciones Unidas ha ocurrido esto.
Boric coincidió en esta propuesta. Es un cambio que debe salir adelante para que “por primera vez en 80 años de historia (las Naciones Unidas) sean lideradas por una mujer”, dijo. “Es una gran oportunidad”, agregó.
Cuba, un tema presente en la cumbre progresista
En su intervención, la presidenta de México propuso ante los líderes de la cumbre una declaración “en contra de la intervención militar en Cuba”.
“Quiero proponer una declaración en contra de la intervención militar en Cuba. Que el diálogo y la paz prevalezcan”, dijo Sheinbaum.
La mandataria destacó que México ha apoyado a la isla contra el embargo estadounidense desde 1962, “cuando otros guardaron silencio”.
Y añadió que su país ha mantenido actualmente la ayuda y “ha sabido sostener sus principios incluso en soledad”.



















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